¿Qué presta a mi contento si soy del vano dedo señalado, si en busca de este viento ando desalentado con ansias vivas y mortal cuidado?
(fragmento de Fray Luis de León. "Vida retirada")
Este no es un Blog musical...pero espero dar LA NOTA. Con cariño: a tod@s l@s "loc@s altit@s"... maestras y maestros que se dedican a la muy extraña tarea de "educar en tiempos revueltos"
¿Qué presta a mi contento si soy del vano dedo señalado, si en busca de este viento ando desalentado con ansias vivas y mortal cuidado?
(fragmento de Fray Luis de León. "Vida retirada")
Quizá nuestra capacidad de respuesta haya sido "bloqueada" y se encuentre "off"... Una sociedad adormecida y anestesiada es la condición "sine qua non" para que la injusticia, la barbarie y la sinrazón se hagan con el control de nuestras vidas, mientras nos entretienen con cantos de sirena de mayor o menor intensidad.… iam pridem, ex quo suffragia nulli uendimus, effudit curas; nam qui dabat olim imperium, fasces, legiones, omnia, nunc se continet atque duas tantum res anxius optat, panem et circenses.
"… Hace ya mucho tiempo, de cuando no vendiamos nuestro voto a ningún hombre, hemos abandonado nuestros deberes; la gente que alguna vez llevó a cabo comando militar, alta oficina civil, legiones— todo, ahora se limita a sí misma y ansiosamente espera por sólo dos cosas: pan y circo"
(Juvenal hace referencia a la práctica Romana de proveer trigo gratis a los ciudadanos romanos así como costosas representaciones circenses y otras formas de entretenimiento como medio para ganar poder político a través del populismo.)
Ahora que se nos niega desde todas las instancias políticas y económicas el pan y la sal a los ciudadanos, el espectáculo (el circo) son ellos mismos, enfrascados en sus disputas, en sus corrupciones, en sus embustes, en sus prebendas... Nos dejarán sin nuestro pan para quedárselo ellos, utilizando el circo mediático anestesiante que nos convierte en marionetas de sus apetencias.
ntadas como culpables y los auténticos culpables se valen de su poder para desviar responsabilidades, metiéndoles mano al bolsillo y al horario laboral de quienes inútilmente proclaman su inocencia. Aquí, con el agravante de que al ser unas víctimas selectivas, personas que trabajan para la Administración pública, el resto de la sociedad también las pone en el punto de mira, como parte de la deuda que se le ha venido encima y no como una parte más de quienes sufren la crisis. La bajada salarial y el incremento de jornada de los funcionarios se aplaude de manera inmisericorde, con la satisfecha sonrisa de los gobernantes por ver ratificada su decisión.